La vida fluye diferente en el Agua

 ¡Saludos desde Cuautla, Morelos!

       Después de haber terminado dos tercios de mi curso de formación de Watsu, pensé que sería un buen momento para informarles de cómo va todo.

       Después de una primera semana con algunos momentos estresantes debidos a dificultades técnicas (la alberca no se calentaba lo suficiente, mal funcionamiento del filtro y una ruptura de la bomba), los dioses Watsu finalmente nos concedieron las condiciones casi perfectas para aprender y experimentar con esta terapia acuática hermosa y única.

       Asisten 18 estudiantes de todo México, Colombia, Costa Rica, y España y de diversos carreras profesionales, como la terapia física, la terapia de masaje, la psicología y de la industria del spa. Nuestro instructor principal es el mero creador Watsu, Harold Dull desde Harbin Termas, California y sus instructores asistentes son Natalia Chaverri de Costa Rica y Simón Bolívar de España.

       Como Watsu es una disciplina muy intuitiva, nos pasamos mucho tiempo en tierra firme haciendo varios ejercicios para aprender a conectar con la respiración de uno mismo y con la del beneficiario, el movimiento de contacto improvisado, estiramiento suave estilo Shiatsu, y puntos de acupresión. Luego nos metimos a la alberca con una temperatura ideal de 34 grados centígrado!

      Trabajando en parejas, tríos e incluso en grandes círculos, aprendimos no sólo los movimientos básicos que componen los niveles 1 y 2, sino también lo más importante: el espíritu y la filosofía de Watsu. Es muy parecido a una meditación en la que hay que vaciar la mente de pensamientos, conectarse con su yo interior a través de la presencia y así conectarse con el cliente.

       En efecto, esto crea un espacio muy seguro y sagrado mediante el cual el cliente puede olvidarse del todo, relajarse y muchas veces lograr un estado de trance. Y en el agua acercándose a la temperatura corporal, Watsu realmente puede trabajar su magia en un nivel muy profundo.

       Desde la perspectiva de alguien observando una sesión de Watsu, se ve muy cariñoso, incluso íntimo. Sin duda hay mucho contacto, sin embargo, desde la perspectiva del cliente, se siente profundamente terapéutico, empático, y profesional. El practicante y cliente se mueven juntos como uno solo, con movimiento en forma de ola. En otras ocasiones, el movimiento se parece más a una suave subida y la caída o alternancias de lado a lado. Entonces todavía hay momentos en los que el practicante realiza un trabajo de punto, estiramientos de Shiatsu, masaje, o simplemente puede cargar al cliente.

       Incluso los nombres de algunos de los movimientos ilustran bellamente como se siente el Watsu. Nombres como: algas, ola de delfín, inauguración de pecho, figuras de ocho, columpios, estiramiento diagonal, tracción del cuello, y movimiento libre-exploración.

       Después de experimentar 3 semanas de intenso aprendizaje, una cosa esta muy clara: Terapia Watsu puede provocar efectos profundos en un nivel físico, mental, emocional y espirtual. El cuerpo se vuelve más flexible, la mente se aquieta, las emociones se hacen sentir con mayor facilidad, y uno es capaz de conectar con el Espíritu (ver enlace de YouTube a continuación, como ejemplo de Watsu).

https://www.youtube.com/watch?v=JRIVNVAD7nA

Posted on April 24, 2014 .