Watsu: Una Terápia Esencial

Lo siguiente es una entrada de blog (August 14, 2004, www.mittieroger.com/girl-wanderer-blog ) publicado aqui con el permiso de la autora. 

Por Mittie Roger.

 

          A todos nos agrada un buen masaje.  Con un horario frenético y sin-fin de actividades de la vida cotidiana, el masaje es una manera excelente para soltar la tensión emocional y física, dejándote rejuvenecido.  El Watsu, un tipo de masaje realizado en agua calientita, es particularmente relajante, dejándote en un estado de trance mientras que se derrite tu estrés. 

          El Watsu (Water + Shiatsu) tuvo su inicio en Harbin Hotsprings, California en 1980 cuando Harold Dull flotaba gente en una alberca termal mientras estiraba y aplicaba los principios de Zen Shiatsu, lo cual estudió en Japón.  Watsu es una forma gentil de terapia física, realizado en agua caliente (37° C/98° F).  Combina elementos de masaje, movilidad de articulaciones, Shiatsu, estiramiento muscular y danza artística.

           Con menos gravedad afectando las articulaciones, músculos y tejidos blandos, se puede maximizar los estiramientos, disiparse los bloqueos energéticos y experimentarse una libertad de movimiento sin igual. Al ver una sesión de Watsu, se nota que es como si combinara el movimiento lento y fluido de Tai Chi con la elegancia y gracia de ballet acuático.  Me fascinó así que decidí buscarlo aquí en San Miguel de Allende.

          Mi primera experiencia con Watsu fue con David Galitzky de Essential Massage and Watsu.  Llegué a su alberca privada y fui escoltada a un baño privado con una ducha antes de empezar la cita. La temperatura de la alberca era perfecta para aliviar mi cuerpo cansado.  Empezó por averiguar qué tan cómoda era para flotar en el agua y que tanta flotabilidad tenía.

          Ya que me hundía como una piedra, me equipó con flotadores especiales que me sujetó alrededor de mis pantorrillas dándome una sensación de ingravidez en el agua.  Luego, me acunó en sus brazos mientras que me mecía a través del agua, dejando mi cuerpo seguir el impulso que empezó.  Sus transiciones eran tan suaves que no podía notar donde terminó un movimiento y el otro empezó. Cuando terminó, me dejó apoyado contra una pared de la alberca para que tomara unos momentos para regresar a la realidad y abrir mis ojos.

          La experiencia es simplemente mágica— deslizándote en el agua, estirándote sin esfuerzo, permitiendo a la densidad del agua apoyar tu cuerpo en conjunto con el masaje muscular.  Te pierdes en el agua calientita, olvidándote de donde terminan tus miembros y empieza el agua.   A diferencia de cuando empiezas la sesión, tu mente está completamente relajada al igual que tu cuerpo.

          Para mí, las terapias corporales son importantísimas para mi salud y bienestar.  Me encanta estar activa y lo que hace toda la diferencia es mantener mi cuerpo libre de tensión y dolor muscular.   Si el masaje o el Watsu no son partes integrales de tu vida, te sugiero incorporarlos.  Para mí, son indispensables.     

Posted on January 25, 2015 .